Curso EDUCACIÓN EMOCIONAL dirigido a padres, madres y educadores de niños y niñas ‘extraorinarios’

La Educación Emocional es básica para la relación de los seres humanos con el entorno, pero sobre todo para saber relacionarnos con nosotros mismos. Somos emociones y desde ellas reaccionamos a todo lo que experimentamos en nuestras vidas. Cada uno de nosotros somos un espejo del otro. Nuestros primeros grandes maestros son nuestros padres, luego nuestros educadores, abuelas, abuelos, tías, tíos, maestras, maestros… En las escuelas nos enseñan muchas cosas, pero la más importante, que es conocer cómo funcionan nuestras emociones y pensamientos, es una gran asignatura pendiente. Para poder educar emocionalmente, primero debe educarse uno mismo. No es fácil encontrar a educadores, padres o personas de cualquier ámbito dispuestos a hacer su propio camino de introspección y autoconocimiento.

Este curso esta especialmente dirigido a los padres o educadores de niños especiales, con diferentes tipos de diversidad funcional. Aprendemos copiando y nuestra reacción ante cualquier circunstancia va a ser interpretada por los niños o niñas, por eso es muy importante ser coherentes con nosotros mismos para poder serlo con los demás. Si comparamos a los demás niños con los niños especialmente extraordinarios, podremos darnos cuenta de que no sólo en los niños o niñas, sino en todos nosotros, la esencia es la misma: tenemos habilidades innatas, dones especiales con los que nacemos. Estas cualidades nos hacen diferentes a los demás y forjan nuestro carácter, que no es lo mismo que la personalidad, ésta la forman las diversas máscaras con las que nos enfrentamos a las circunstancias de vida.

El sistema educativo convencional no está creado para potenciar las habilidades especiales, sino para adoctrinar de manera antinatural. Ningún niño puede mantener una atención constante hacia algo si no le interesa. Llamar a eso enfermedad habla de una educación enferma. En definitiva, de una sociedad necesitada de un profundo cambio de paradigma.

«Potenciar los intereses del niño es lo que hará que pueda crecer sin la sensación de fracaso.»

Se puede educar exaltando lo bueno que hace el niño o la niña, pero tampoco se puede crear en ellos una responsabilidad o una competición de logros que no puedan gestionar, porque  al final el supuesto éxito se convierte en frustración. De igual modo no podemos machacarles para que sean buenos en actividades o asignaturas que no les interesan. Expectativas, deseos, miedos o frustraciones de los padres o educadores van directamente al niño o niña, y eso les impide crecer libremente siendo lo que ellos son.

Los niños y niñas especialmente extraordinarios son más susceptibles a sufrir dentro de un sistema educativo de expectativas y comparativas muy dañino para su sensibilidad.

«Educar desde una pedagogía abierta a lo que el niño o niña es, no desde una que lo que busca es ser lo que los demás quieren.»

La aceptación no sólo por parte de los padres, sino de familia, educadores y compañeros de clase es muy importante para que puedan crecer de una manera más fácil y feliz.

SI TÚ ERES FELIZ CREAS FELICIDAD ALLÁ DONDE ESTÉS.’

El curso es práctico y se basa en un método de autoconocimiento a través de la auto-observación. La comprensión de quién es uno realmente genera día a día un cambio en los patrones de respuesta emocional y en la interpretación de nuestras vivencias cotidianas. Esto nos permite, paralelamente, tomar consciencia de que cualquier niño o niña es también nuestro gran pequeño/a maestro/a.

AUTO-OBSERVACIÓN

A través de la auto-observación se van haciendo evidentes los hábitos adquiridos durante años. Con las herramientas que proporciono y el análisis adecuado de las circunstancias particulares, se van equilibrando esos patrones dominantes inconscientes y resurge el verdadero ser de la persona de manera natural, su versión original. Ello genera una sensación de paz y libertad que muchos no saben identificar al principio después de tanto tiempo viviendo con ese pellizco -a veces continuo y otras intermitente- en la boca del estomago.

De modo fluido, sin sentirse forzada, la persona empezará a cambiar su reacción a las circunstancias y consecuentemente, producirá modificaciones en todos los ámbitos y órdenes de su vida: Aflorarán sus potenciales hasta ese momento ocultos y sentirá que -por fin- la vida no es una lucha constante.

OBJETIVO DEL CURSO:

  • El objetivo principal es dejar de reaccionar desde los deseos o miedos generados desde cada uno por su experiencia de vida, para poder ser un espejo que facilite no complique la vida de los niños/as.
  • No nos enfocamos de manera general, sino que es un grupo de trabajo de máximo 10 personas, para poder aplicar herramientas concretas según cada circunstancia familiar.
  • Los cambios en uno mismo se hacen latentes rápidamente en su entorno, facilitando la comunicación, y evitando conflictos.
  • La duración del taller es 2 horas semanales, durante 6 meses, opción mañana o tarde.
  • El método que se utiliza es muy innovador y efectivo. Dando resultados a muy corto plazo.
  • Es imprescindible una actitud positiva, voluntad y constancia en los participantes para que el resultado sea el óptimo deseado.